Una sesión de fotos puede ser algo muy elaborado o muy improvisado. Cuanto más planificada y pensada esté, más rápida podremos hacerla y antes podremos conseguir los resultados que queremos. Eso no significa que no se pueda improvisar una buena sesión. Algunas veces, las condiciones varían de un momento a otro y tenemos que adaptarnos rápidamente a la nueva situación. Por ejemplo, si se levanta mucho viento, o si comienza a llover de repente. Y no solo es la climatología la que puede modificar los planes iniciales. Que de pronto aparezca un autobús de turistas (esto ahora con el COVID-19 es más raro que ocurra) e invadan el espacio en el que vamos a hacer las fotos también puede hacer que reaccionemos y busquemos alternativas.

El momento más adecuado del día para hacer la sesión de pareja suele ser en el tiempo que pasa entre la ceremonia y la celebración. Mientras los invitados se dirigen al lugar de celebración y disfrutan del cóctel, los fotógrafos aprovechamos con la pareja el tiempo que tengamos disponible juntos.

A veces no hay tiempo suficiente, así que lo mejor es aprovechar algún tiempo una vez se está ya en el lugar de la celebración. Incluso se puede dividir la sesión en dos partes y hacer algunas fotos en un entorno y otras incluso con algunos de los invitados.

Consejos para preparar la sesión de fotos del día de tu boda

Si podemos ayudarte en algo más, solo tienes que decírnoslo. Mientras, os dejamos algunas sugerencias de nuestra parte para afrontar una sesión de fotos:

  • El fotógrafo conocerá determinadas poses y encuadres, pero vosotros, como pareja, podéis aportar también ideas propias. Por ejemplo, si tenéis un bonito recuerdo de la película “Titanic” y queréis homenajearla, podéis plantear una foto que lo haga.
  • Dedica un tiempo antes a pensar qué es lo que os gustaría tener como recuerdo. Normalmente el día de la boda no hay mucho tiempo para pensar, y el fotógrafo querrá cumplir con su parte, que es obtener unas bonitas fotos en el mejor marco posible. Pero si ya tenéis una idea previa o incluso habéis visto otras fotografías similares a lo que os gustaría tener, siempre os vendrá bien tanto a vosotros como al fotógrafo. Al pensarlo con antelación, podrás prever que necesitéis algún elemento externo, como un pañuelo, un sombrero o humo de colores, por ejemplo.
  • Sabemos que normalmente los novios no son modelos de profesión, y que no es fácil coger confianza con alguien a quien solo has visto una vez, por eso lo mejor es que te olvides del fotógrafo e imagines que estás solo con tu pareja. Muchas veces, la mejor foto se consigue en cuanto ambos están relajados y se olvidan de la cámara.
  • Si no sabes con qué gesto te encuentras mejor, piensa que una sonrisa siempre es bienvenida. Sobre todo en una sesión de fotos de boda. Si fuera una sesión con temática de terror, ya sería otra cosa.